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Monday, May 18, 2015

Berliet Stradair, un camión de vanguardia

Una vez más la sección cambia y pasa a llamarse “Camión extranjero”, al menos por el día de hoy. Veremos un camión francés un tanto raro para la época que se lanzó, 1965, diríamos que de vanguardia. Algunas soluciones mecánicas no eran tan comunes en los camiones de su época.

Camión Berliet Stradair del año 1965. Noten el grado de giro de las ruedas delanteras.
La fotografía es de la revista Automundo número 26 del 22 de septiembre de 1965.


Eso fue lo que me impulsó a escribir una nota describiendo este camión francés que fue presentado en el autódromo de Miramásdonde el piloto Gil Delamare, que realizaba acrobacias, se encargó de mostrar la maniobrabilidad del Berliet Stradair. Realizó maniobras, sobre la pista, al límite con una carga que llegaba a las 9 toneladas, sumando el peso del camión.

La empresa Berliet a finales del siglo XIXcomenzó a fabricar automóviles, o mejor dicho carruajes sin caballos. Lo hizo hasta el año 1938 donde pasó a dedicarse de lleno a la construcción de camiones, vehículos militares y pesados. Incluso le llegó a otorgar licencias a la Alvis de Gran Bretaña, prestigiosa empresa de vehículos militares de todo tipo.

El Berliet Stradair de 1965 en las pruebas en el autódromo Miramás al mando de Gil Delamare.
La fotografía es de la revista Automundo número 26 del 22 de septiembre de 1965.

Así es como en el año 1965 lanza al mercado el Berliet Stradair con algunas avanzadas soluciones mecánicas. Por ejemplo la suspensión del camión de porte liviano, podía cargar unas 5 toneladas, era una mezcla de elásticos elípticos con amortiguadores de goma con sistema neumático. Eso creo que era lo que le daba una maniobrabilidad envidiable que puso en evidencia Gil Delamare.

¿Qué hizo este piloto? Sobre una pista llena de guijarros acometió frenadas violentas y curvas tomadas a gran velocidad sin perder el control del Stradair. Obvio que la habilidad del piloto contaba y mucho. Pero cuando el Berliet entró en un derrape Delamare soltó el volante y el camión tomó, solo, la línea recta de circulación. Hay tres fotos que nos muestran el grado de exigencia a la que sometieron al Stradair, siempre con carga a pleno.

Gil Delamare al mando del Berliet Stradair de 1965. La fotografía es de
la revista Automundo número 26 del 22 de septiembre de 1965.

Incluso lanzado a toda velocidad, unos 100 kilómetros por hora, tomó un trampolín donde saltó 15 metros de altura, dejando con la boca abierta a los espectadores del autódromo Miramás en Francia. El chiste mecánico residía en que el Berliet Stradair podía alcanzar los su velocidad máxima (100 kilómetros por hora) en menos de un minuto. Mucha aceleración para un camión de mediados de los años sesenta, al menos para el público argentino. Claro había que frenarlo y con dos tercios de recorrida del pedal de freno se disponía de la mitad de la potencia máxima de frenado. Con lo cual el frenado se hacía gradual para que el conductor del camión frenara a su gusto. Los frenos usaban el sistema de aire comprimido.

Como mencioné antes la suspensión de las seis ruedas, venía con duales en el eje trasero, era mixta. Por un lado los elásticos semielípticos longitudinalesaseguraban la guía de los dos ejes y también la reacción durante la aceleración y el frenado. En cambios los pulmones neumáticos hacían las veces de los amortiguadores hidráulicos. Dos por el eje delantero y cuatro por el eje trasero. La presión del aire, de esos “amortiguadores neumáticos”, estaba controlada por válvulas correctoras que eran comandadas por las barras de torsión de ambos ejes.

El capot levantado del Berliet Stradair de 1965. La fotografía es
de la revista Automundo número 26 del 22 de septiembre de 1965.

De esta forma se podía mantener el eje longitudinal del Stradair sin que lo afectaran las cargas dinámicas o estáticas. Es decir como pasa con los colectivos del siglo XXI que siempre mantienen el mismo despeje sin importar cuantos pasajeros suban. El chasis era una gran letra “X”, hay una fotografía que se puede ver muy bien, con el motor y caja de velocidades ubicados por delante del eje delantero. En esa versión la distancia entre ejes es la más corta, creo entender, porque había tres largos diferentes. Si se fijan es casi simétrico. La distancia de ambos ejes es casi la misma adelante y atrás. Los más conocedores me dirán si esa distribución de cargas era la que le daba la notable maniobrabilidad al conductor.

El motor era diésel de cuatro cilindros en línea con una potencia de 120 HP SAE a 2.600 revoluciones por minuto. La caja de velocidades era de cinco marchas todas sincronizadas y marcha atrás. La quinta velocidad era la directa y la carcasa de la caja de cambios era de aluminio.

El chasis del Berliet Stradair de 1965. La fotografía es de la revista
Automundo número 26 del 22 de septiembre de 1965.

El peso total del Berliet Stradair era de 8.850 kilogramos. El peso del chasis y la cabina era de 3.000 kilogramos siendo la carga útil de 5.850 kilogramos. Se ofrecía al mercado francés en tres largos diferentes: 6.222, 7.257 y 8.297 milímetros, el ancho máximo era de 2.200 milímetros. La caja de carga podía ser de tres medidas diferentes, según los largos mencionados: 4.586, 5.606 y 6.618 milímetros.

El capot abría a todo el ancho de la trompafacilitando las tareas de mantenimiento. Dentro de la cabina el conductor contaba con un asiento individual fabricado en espuma de goma. Al lado había un asiento doble para los acompañantes. El tablero ofrecía instrumental completo, velocímetro con cuentakilómetros total y parcial, medidor de la temperatura de agua, amperímetro, medidor de la presión de aceite y de aire de los frenos.

Vimos un camión francés del año 1965diferente a otros camiones que conocimos en Argentina para aquella época. Unas líneas no vistas y soluciones mecánicas no tan aplicadas a mediados de los años sesenta. Un acercamiento al Berliet Stradair con fotos que fueron tomadas de la revista Automundonúmero 26 del 22 de septiembre de 1965.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos ya que no cuenta con financiación de ningún tipo.

Sunday, April 12, 2015

Una rural argentina poco vista

La empresa IAFA(Industriales Argentinos Fabricantes de Automóviles) lanzó durante el año 1963 la rural Peugeot 404. Se fabricaron en el país y me imagino que con un alto porcentaje de autopartes importadasdada la poca cantidad de unidades que salieron de la planta de Berazategui en la provincia de Buenos Aires. Hoy veremos esa rural poco difundida y una prueba que le hizo la revista Parabrisas.

Peugeot 404 rural del año 1963 con capacidad de 8 plazas distribuidas 
en tres filas de asientos. La fotografía corresponde a una publicidad 
de la empresa IAFA aparecida en la revista Parabrisas
número 36 de noviembre de 1963.


La rural Peugeot 404 tan solo se fabricó en Argentinaentre los años 1963 y 1964. Al año siguiente IAFA dejaría la licencia de la marca Peugeot en manos de SAFRAR(Sociedad Anónima Franco Argentina de Automotores) y la rural no estaba en los planes de la nueva empresa. Tan solo se fabricaron 357 unidades, según ADEFA(Asociación de Fábricas de Automotores), entre los años mencionados, por eso hoy es una figurita difícil de encontrar.

Muchos amantes de los fierros viejos desconocen que este modelo se llegó a fabricar, o armar, en Argentina. La cantidad de unidades me hace pensar que no contó con una gran integración de autopartes locales. Pero por otro lado si solo se hubieran armado no figurarían en los listados de ADEFA. Tampoco la revista Parabrisasle hubiera realizado la prueba “Un año en un mes”, por la cual pasó el Siam Di Tella 1500, si no fuera un automóvil nacional.

Dos vistas de la Peugeot 404 rural del año 1963. Las fotografías 
corresponden a una publicidad de la empresa IAFA aparecida 
en la revista Parabrisas número 36 de noviembre de 1963.

En cuanto a la mecánica la rural Peugeot 404 era igual a su hermano berlina que se fabricaba en el país desde el año 1962. El conocido motor XC6B de cuatro cilindros en línea con una cilindrada de 1.618 centímetros cúbicos con una potencia de 72 HP SAE o 65 CV DIN a 5.400 revoluciones por minuto. La relación de compresión era de 7,4:1 con un diámetro de cilindros de 84 milímetros y una carrera de los pistones de 73 milímetros.

Las diferencias eran en las dimensiones y en el tipo de carrocería que permitía tres filas de asientos con lo cual podía transportar 8 personas. Imagino que el último asiento, en de la zona de carga, era para niños. El asiento trasero era rebatible para permitir el acceso a la última fila.

La rural Peugeot 404 en la prueba “Un año en un mes” de la revista Parabrisas.
La fotografía fue tomada de la revista Parabrisas número 36 de noviembre de 1963.

En cuanto a las medidas de la rural Peugeot 404 del año 1963 eran las siguientes: largo, 4.582 milímetros; ancho, 1.626 milímetros; alto vacío, 1.494 milímetro; alto con carga, 1.434 milímetros; distancia entre ejes, 2.840 milímetros; trocha delantera, 1.345 milímetros y trocha trasera, 1.300 milímetros.

IAFA le prestó a la revista Parabrisas una rural Peugeot 404 para realizar la prueba “Un mes en un año” con el auspicio de la petrolera Esso, que se encargaría de proveer el combustible y los lubricantes. La prueba consistía en recorrer la misma cantidad de kilómetros que un usuario común realizaría durante el transcurso de un año. Para eso se estableció un circuito urbano por calles de la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.

El circuito urbano arrancaba desde DAPASA (Distribuidora Automóviles Peugeot Comercial e Industrial SA) en la Avenida Paseo Colón 1070 en la ciudad de Buenos Aires y se iba hasta la localidad de Victoriaen el conurbano bonaerense. Cuando regresaba atravesaba la ciudad de Buenos Aires por la zona del Bajo para cruzar al sur de Gran Buenos Aires hasta la localidad de Adrogué.

La fotografía fue tomada en un reaprovisionamiento de combustible, 
durante la prueba de la Peugeot 404 rural de 1963, en la ruta en 
San Miguel de Tucumán en el Servicentro Alberdi. La fotografía fue 
tomada de la revista Parabrisas número 37 de diciembre de 1963.

La prueba se inició el 10 de septiembre de 1963 a las 17 horas y constaba de dos etapas en la ciudad y una recorriendo el trayecto que tendría el Gran Premio Internacional de Turismo de ese año. Donde la extensión era de 4.624 kilómetros. El tramo rutero arrancó el 21 de septiembre a las 7 horas y concluyó el 29 de septiembre a las 19:30 horas. De ahí en más se siguió con la segunda etapa en ciudad, que concluyó el 10 de octubre. En total se recorrieron 20.162 kilómetrosa lo largo de ese mes.

La prueba desarrollada en el trazado del Gran Premio Internacional de Turismo la rural Peugeot 404 estuvo al mando de Emilio R. del Valle (N) y de Guillermo Mártire que volvieron muy entusiasmados con las prestaciones del automóvil. El único inconveniente grave que tuvieron fue un recalentamiento en zona montañosa debido a que el radiador de agua era un poco chico para nuestros climas argentinos.

En lo demás la rural 404 se comportó de muy buena forma. Hubo lugares en el norte argentino donde vehículos de la empresa Esso tuvieron que acercarle nafta especial, porque solo había nafta común en esas apartadas zonas del país.

Durante la prueba la Peugeot 404 rural no se detuvo salvo para reaprovisionarse de combustible o lubricante, o mantenimiento ordinario indicado en el manual de usuario.

La Peugeot 404 rural de 1963, de la prueba “Un año en 
un mes”, frente al concesionario Spatem SA de la ciudad 
de San Miguel de Tucumán. La fotografía fue tomada 
de la revista Parabrisas número 37 de diciembre de 1963.

Se eligieron diferentes tipos de calles y caminos para hacer más real ese mes que sumaría los kilómetros que un propietario común haría a lo largo de un año de uso. Sin maltratar la rural, pero si sometiéndola a una dura prueba de resistencia. El mantenimiento de la Peugeot 404 rural se realizó en Man-Peu que se ubicaba en Hipólito Yrigoyen 9478 de la localidad de Lomas de Zamora en la provincia de Buenos Aires. Viel Temperley y Victoriacon su local ubicado en Jorge Newbery 1751 de la ciudad de Buenos Airesfue el encargado de la prueba con el dinamómetro y compresómetro.

Ahora para aquellos que no conocían la fabricación de la rural Peugeot 404, no solo tienen el dato, sino que se enteraron de esta prueba que realizó la revista Parabrisas durante un mes, entre septiembre y octubre del año 1963. Las fotografías que ilustran esta nota fueron tomadas de la revista Parabrisas para sus números 36 de noviembre de 1963 y 37de diciembre del mismo año.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



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Saturday, June 7, 2014

Una prueba de consumo con el Fiat 147 TR5

Hoy viajaremos hasta principios del año 1983 cuando la empresa Sevel (Sociedad Europea de Vehículos para Latinoamérica) Argentina presentó su nuevo modelo de Fiat 147, el TR5. Pero no veremos su lanzamiento en el país, sino la prueba que organizaron para demostrar las cualidades de su autonomía.

Los ganadores del Gran Premio de Autonomía, los periodistas de la revista Corsa, disputado entre el 3 y 4 de mayo de 1983 abordo de un Fiat 147 TR5. Foto de la revista Su Auto número 38 del mes de mayo de 1983.


El martes 3 de mayo de 1983 partieron los 45 automóviles Fiat 147 TR5 desde la sede central del Automóvil Club Argentino (ACA), ubicado en la Avenida del Libertador 1850 en la ciudad de Buenos Aires. Esta entidad fue la encargada de la organización de la prueba y la fiscalización, en conjunto con Sevel Argentina. La idea era demostrar la autonomía del nuevo modelo de auto para unir las ciudades de Buenos Aires y Mar del Plata con el regreso a la primera, el miércoles 4 de mayo.

Así partieron los 45 autos con duplas de periodistas de los diferentes medios de todo el país. A lo que apuntaba Sevel Argentina era a demostrar que el nuevo modelo de motor de 1.301 centímetros de cilindrada con 60 CV DIN de potencia y caja de cinco velocidades se podía ir y volver, desde la ciudad de Buenos Aires y hasta Mar del Plata, con los 52 o 53 litros de su tanque de combustible.

A la izquierda Pedrag Kostic, director de Su Auto y a la derecha Raúl Pellegrino, secretario de redacción de la misma publicación, en el inicio del Gran Premio de Autonomía, disputado entre el 3 y 4 de mayo de 1983 junto al Fiat 147 TR5. Foto de la revista Su Auto número 38 del mes de mayo de 1983.

Anteriormente hubo pruebas similares, por ejemplo con el Fiat 128, así que se consideraron algunas “pillerías” que se podrían realizar para ganar la prueba. En reuniones previas a la “competencia” se estableció un reglamento del “Gran Premio de Autonomía”. Algunos de los puntos señalados en ese reglamento era que no se podía introducir nafta por el venteo del tanque, porque tenía una válvula que lo impedía; tampoco se podía introducir combustible por la escotilla del flotante del medidor, porque era de un sistema diferente; no se podía quitar la manguera del servo freno, que iba al carburador, para que este aspirara más aire; ni aplicar un vacuómetro en ese punto, ni cambiar partes del carburador; ni quitar el filtro de aire; porque el capot se sellaría antes de la salida.

Si algunos de los concursantes pinchara un neumático debería esperar el auxilio del ACA, que colaboraría a lo largo de la competencia. Las autoridades del ACA o Sevel Argentina repondrían el sello del capot. Tampoco se podría aumentar la presión de los neumáticos porque se sellarían tapas y válvulas, pero esto no ocurrió al inicio de la competencia hacia Mar del Plata. Las tapas de los tanques de combustibles serían selladas al inicio de la prueba. “Chuparse” detrás de otro vehículo, para aprovechar la succión, también era ilegal.

Raúl Pellegrino, secretario de redacción de Su Auto entrevistado en el inicio del Gran Premio de Autonomía, disputado entre el 3 y 4 de mayo de 1983 a bordo del Fiat 147 TR5. Foto de la revista Su Auto número 38 del mes de mayo de 1983.

Pero como dice un viejo refrán: “hecha la ley, hecha la trampa”. No todos acataron las normas y las sospechas sobre los ganadores fueron muchas. Además porque ellos mismos confesaron algunas “tropelías”. La revista “Su Auto” envió a su secretario de redacción, Raúl Pellegrino y su director, Pedrag Kostic como piloto y copiloto, respectivamente, de la prueba con los 147 TR5. Recibieron el auto número 5como se aprecia en las fotos que ilustran esta nota.
En cambio los ganadores Ricardo Delgado y Jorge Fernández Morano, de la revista “Corsa”, llevaron el número 36. Por supuesto que los periodistas de la revista “Su Auto” se declararon ganadores morales de la prueba, pese haber logrado el puesto 41, de 45 autos que participaron.

Raúl Pellegrino, secretario de redacción de Su Auto recibe su recuerdo del Gran Premio de Autonomía, disputado entre el 3 y 4 de mayo de 1983 de manos de Carlo Capella y Gastón Perkins. Foto de la revista Su Auto número 38 del mes de mayo de 1983.

La largada fue en la sede central del ACA, la ciudad de Buenos Aires, hasta el Hotel Provincial, en la ciudad de Mar del Plata. A la noche se ofreció una cena en el Hotel Hermitage de la ciudad balnearia donde Edmundo Santandreu, Subgerente Administrativo del ACA hizo una crónica del viaje de ida, que según los testigos, parecía un monólogo cómico.

Quien más y quien menos habían violado el reglamento establecido para la prueba. Algunos confesaron que sobre inflaron los neumáticos, otros que se “chuparon” detrás de un camión militar, porque no estaba indicado en el reglamento, otros que abrieron las puertas para aprovechar el viento de cola…, los que apagaron el motor en las bajadas, los que violaron los semáforos en rojo, un clásico argentino, o hasta los que “enderezaron” curvas. Nadie se salvó de las violaciones a las reglas establecidas.

Para que puedan comparar los desenvolvimientos de los 45 participantes les incluyo un cuadro con todos los datos. La posición obtenida, el número de auto, el medio al que pertenecían, el tiempo empleado, el consumo y el promedio. No quien fue más lento consumió menos y viceversa.

El Fiat 147 TR5 de 1983 que fuera el protagonista del Gran Premio de Autonomía, disputado entre el 3 y 4 de mayo de 1983. Foto de la revista Su Auto número 38 del mes de mayo de 1983.

Lo cierto de todo esto es que la gente de Sevel Argentina demostró que su nuevo modelo podía ir de Buenos Aires a Mar del Plata y regresar sin cargar combustible con lo cual se podían recorrer unos 1.000 kilómetros y se mantenía un promedio de 55 a 60 kilómetros por hora esta autonomía aumentaba hasta 1.200 kilómetros. El objetivo inicial de la empresa automotriz se había logrado más allá de las trampas de varios de los competidores.

Al finalizar la prueba se sorteó uno de los 45 autos entre los competidores y lo ganó Jorge Rech del diario La Nueva Provincia de la ciudad de Bahía Blanca en la provincia de Buenos Aires. Los autos habían sido entregados a los concursantes con 3 kilómetros recorridos, aunque hubo uno con 6 kilómetrosandados.

Cuadro de posiciones del Gran Premio de Autonomía, disputado entre el 3 y 4 de mayo de 1983. Foto de la revista Su Auto número 38 del mes de mayo de 1983.

Las fotografías, como el cuadro de datos, fueron tomados de la revista Su Auto número 38 del mes de mayo de 1983.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos, no por una política editorial.

Monday, May 5, 2014

El primer auto con motor Wankel

Félix Wankel desarrolló el motor rotativo que se conoce con su apellido. El inicio del desarrollo fue en el año 1954 y diez años más tarde se lo montó en un automóvil: el NSU Spider Wankel. Hoy veremos cómo era ese auto convertible.

El NSU Spider Wankel de 1965 con su capota de lona desplegada.
La fotografía es de la revista Parabrisas número 58 de septiembre de 1965.


El Cono Surtuvo la suerte de tener dos automóviles NSU Spider Wankel recorriendo sus calles en el año 1966. Estuvo presente en la ciudad de Montevideo, Uruguay y en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. En Buenos Aires estuvo expuesto en la muestra Motores de Combustión Interna Ayudantes del Hombre que fue auspiciada por la Embajada de la República FederalAlemana, en aquellos años había dos Alemanias, y el Centro de Ingenieros Alemanes en la Argentina.

Así fue como la revista Automundo tuvo acceso a una unidad que se probó en el Autódromo de la ciudad de Buenos Aires y por otro lado una unidad fue testeada por la revista argentina Cuatrorutas número 3 de julio-agosto de 1966.

El NSU Spider Wankel fue el primer automóvil de serie con un motor rotativo Wankel. Dicho motor tenía una capacidad volumétrica de 500 centímetros cúbicos. Lo que se mide en este tipo de motores es la capacidad de la cámara de combustión ya que no posee cilindros y por lo tanto no podemos hablar de cilindrada.

El NSU Spider Wankel de 1965 con la capota de lona plegada.
La fotografía es de la revista Parabrisas número 58 de septiembre de 1965.

Dada las condiciones de este motor era necesario mantenerlo a 3.000 revoluciones por minuto para que rindiera su potencia. Por debajo caía notablemente su perfomance. Por que era necesario usar mucho la caja de velocidades de cuatro marchas. Caja de cambios que había sido desarrollada exclusivamente para este modelo. Si se usaban los cambios se lograba una muy buena perfomance de marcha de lo contrario las vueltas del motor caían notablemente.

Tanto era así que se podía llevar el régimen a 7.500 revoluciones por minuto en todas las marchas. Esto sin afectar el motor. Motor que necesitaba de agua y aceite para refrigerarlo. Por eso había mucha pérdida de par motor. Porque el aceite enfriaba y lubricaba el motor.

La potencia era de 64 HP SAE a 5.000 revoluciones por minuto y la relación de compresión era de 8,6:1. Al realizar los cambios de velocidad se perdían entre 600 y 800 revoluciones por minuto. Pese a todo el motor no presentaba vibraciones, incluso funcionando al máximo del régimen no se percibía nada apoyando la mano sobre el block.

El NSU Spider Wankel en las pruebas en el Autódromo de Buenos Aires. 
Al mando el piloto Ramón Requejo y de copiloto el periodista 
Miguel Ángel Barrau. La fotografía es de la revista Automundo 
número 73 del 28 de  septiembre de 1966.

La caja de velocidades era de cuatro marchas hacia delante todas sincronizadas más marcha atrás. El diferencial tenía una relación final de 4:43.1. La palanca de cambios estaba en el piso y era de accionamiento muy preciso. Además estaba ubicada en el lugar justo al alcance de la mano. Recordemos que había que usar mucho los cambios de marcha para lograr un desempeño del NSU Spider Wankel.

Los frenos eran de disco en las ruedas delanteras sin servo freno, aunque el pedal no era pesado y se requería poco esfuerzo para detener al NSU Spider Wankel. Los frenos traseros eran de tambor. La dirección era muy celosa, liviana y suave en su accionamiento. Lo que permitía maniobras rápidas de acuerdo al carácter deportivo del automóvil.

La suspensión delantera era independiente con brazos oscilantes con resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos. La suspensión trasera también era independiente con ejes oscilantes, ya que el motor Wankel estaba ubicado en la parte trasera del automóvil, resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos.

Los dos baúles del NSU Spider Wankel. Debajo del baúl trasero 
estaba el motor rotativo. Las fotografías son de la revista 
Cuatrorutas número 3 de julio-agosto de 1966.

Las medidas del NSU Spider Wankel eran: largo, 3.580 milímetros; ancho, 1.520 milímetros, alto con la capota desplegada, 1.260 milímetros; distancia entre ejes, 2.000 milímetros trochas delantera y trasera, 1.200 milímetros.El peso era de 670 kilogramos. Las medidas de los neumáticos radiales era de 5.00 x 12 y el diámetro de giro era de 9,5 metros.

La velocidad final, según el fabricante era de 153 kilómetrospor hora. En el test que le hicieron en la revista Cuatrorutas lograron 155 kilómetrospor hora de promedio en pasadas en sentidos contrarios. El consumo promedio según la fábrica NSU era de 8,5 litros por cada 100 kilómetrosrecorrido. Según Cuatrorutas con 20 litrosse recorrían 250 kilómetros a más de 140 kilómetrospor hora. En ciudad se podían superar los 300 kilómetros con 20 litros de nafta.

Vista del interior del NSU Spider Wankel. La fotografía es de
la revista Cuatrorutas número 3 de julio-agosto de 1966.

La tenida del NSU Spider Wankel era muy buena con una ligera tendencia subvirante. Los vientos cruzados no se sentían en ruta. Eso seguro era por lo baja y perfilada de su carrocería, que seguía la línea del NSU Sport Prinz, que conocimos en Argentina y que corrió en Turismo Mejorado.

La revista Automundopudo probar un NSU Spider Wankel en el Autódromo de la ciudad de Buenos Airesal mando del piloto Ramón Requejo, que se puede apreciar en la fotografía y como copiloto parece ser el periodista Miguel Ángel Barrau de dicha revista. La presentación del automóvil estuvo a cargo de Bela Forrey un hombre que estaba muy vinculado a la marca alemana en Argentina. Según las pruebas en la pista el auto aceleraba con suma rapidez por arriba de los 100 kilómetrospor hora. Lo que hablamos antes de la caía de vueltas a bajo régimen de giro.

El motor rotativo del NSU Spider Wankel. La fotografía es de
la revista Cuatrorutas número 3 de julio-agosto de 1966.

Hoy conocimos, un poco, ese primer automóvil de serie que vino equipado de fábrica con motor Wankel. La historia de este tipo de motor rotativo no sería del todo exitosa pese a los primeros elogios que recibió. En parte por esa caída de vueltas del motor, por la pérdida de potencia por el sistema de enfriamiento, por excesivo consumo de combustible y por algo que no pudo superar: por no adecuarse a las rígidas normas de contaminación ambiental que comenzaron a regir en Europa en los años ’80. La empresa Toyo Kogyo Co. Ltd, fabricante de la marca Mazda obtuvo la licencia para construir los motores Wankel y logró realizarle importantes mejoras que se vieron reflejadas en el Mazda RX 7, que incluso se comercializó en Argentina. Pero todo eso no pudo contra el consumo elevado y las normas anticontaminantes, por eso que el motor Wankel no se fabricó más. Algo parecido a lo que le sucedió a los motores de dos tiempos. Las normas de contaminación ambiental los sacaron del mercado, contra eso es muy difícil dar pelea.

Así y todo conocimos un intento de la industria automotriz por lograr fabricar un motor diferente a todo lo conocido en el mundo del automóvil. Un poco de historia para conocer mejor los viejos autos que supimos conseguir.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos


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